Nombre: Yolanda Otero Zaldívar
Puesto: Ama de casa
Localidad: San Fernando
Música: ‘Happy Trumpets’ por MatthewChai12 (Pixabay)
Resumen generado por Perplexity
- (00:00) Presentación
- (00:20–00:40) “De penalti o no”
Descubre cómo cuenta, entre risas, que no fue boda de penalti: años de noviazgo, boda en diciembre e hijo en octubre.
- (01:30–02:10) “Ilusión de ama de casa”
Relata la enorme ilusión de casarse, tener niños y encargarse de casa y comida, pese a seguir “metiendo la pata”.
- (03:40–04:40) “Suegra, timbre y cuidadoras”
Explica el sistema de timbre, turnos de señoras y vigilancia constante para que la suegra jamás se quedara sola.
- (06:00–07:20) “Dos niños, pañales y caos”
Recuerda la locura de dos niños pequeños, pañales de tela que había que hervir y cero tiempo para arreglarse.
- (09:00–10:20) “Manual definitivo para fregar”
Detalla su método obsesivo: barrer, sacar y limpiar todo, fregar, esperar a que seque y prohibido pisar el suelo mojado.
- (12:15–12:55) “Si no hay casera, me voy”
Cuenta la asistenta que, al oír que solo había agua y nada de casera, se marchó y nunca volvió, como en el anuncio.
- (13:10–13:50) “Nido vacío en versión dura”
Confiesa que el nido vacío le pesa mucho: ninguno de los dos hijos cerca y consuelo parcial con videollamadas y WhatsApp.
- (15:15–16:15) “Truco de las toallitas atrapa-color”
Describe cómo mezcla colores sin miedo usando toallitas que “se comen” los tintes; jura que nunca se le ha desteñido nada.
- (18:40–19:40) “Devoción por Mercadona y el mercado”
Defiende la marca blanca por calidad-precio, pero no renuncia a pescadería, carnicería y frutería de confianza del mercado.
- (41:30–42:35) “El mercadillo que lo regala todo”
Explica el mercadillo solidario: ropa casi nueva tirada de precio para financiar ayuda, local y suministros, todo hecho por voluntarias.
Transcripción automática de Microsoft Teams
No revisada, disculpad posibles erratas.
(00:12) Jesús Marrone: Bienvenidos a De qué va tu trabajo. Por fin tus padres entenderán a qué te dedicas. Hoy es lunes 2 de febrero de 2026. Soy Jesús María Marrone Otero y me acompaña Yolanda Otero Zaldíbar, que está en San Fernando. Muchas gracias por tu presencia virtual.
(00:20) Yolanda: Hola, buenas tardes.
(00:22) Jesús Marrone: Buenas tardes. ¿Dices trabajar como ama de casa?
(00:25) Yolanda: Correcto.
(00:27) Jesús Marrone: Yolanda Otero Saldívar, ¿de qué va tu trabajo?
(00:35) Yolanda: ¡Uf! Mi trabajo va de ama de casa, es pues todo lo que conlleva el ama de casa. Hacer las cosas de la casa, cuidar, ahora ya no cuidar de mis hijos, pero bueno, hablar con mis hijos, todas esas cosas.
(00:55) Jesús Marrone: ¿En qué año comenzaste esa profesión?
(00:58) Yolanda: ¡Uf! En el 77.
(01:02) Jesús Marrone: En el 77. ¿Y te habías preparado para ello?
(01:05) Yolanda: Un poquito, un poquito, un poquito, pero nunca. Por mucho que tú te prepares, no es lo mismo. No es lo mismo que, vamos, que tú piensas. No es lo mismo. No, no es lo mismo.
(01:18) Jesús Marrone: ¿Y cómo te preparaste?
(01:20) Yolanda: Hombre, mi madre me enseñaba, yo le preguntaba cosas de la cocina, y poco más, poco más. Cocina y el arreglo de la casa y todo eso. Después tuve chica que me ayudaba, pero bueno, el peso más fuerte eres tú. Sí.
(01:40) Jesús Marrone: ¿Recuerdas tu primer día de trabajo?
(01:43) Yolanda: No, no, no me acuerdo. No me acuerdo, no me acuerdo. Pero bueno, hace claro, hace ya bastante. Hace bastante. Ha llovido. Ha llovido. Sí, sí, sí, sí, sí. Medio siglo. Casi. Medio siglo, tú lo has dicho.
(01:58) Jesús Marrone: Bueno, más o menos, aunque no recuerdes el primer día, esos primeros momentos. Recuerda un poco, explica un poco tu día a día en esa época.
(02:08) Yolanda: En esa época, bueno, enseguida me quedé embarazada.
(02:12) Jesús Marrone: Entiendo que te casaste primero, ¿no? ¿O fue de penalti? ¿Fue de penalti la boda?
(02:17) Yolanda: No, no, no, no, no. Qué va, qué va, qué va, qué va. Fueron mucho, mucho tiempo de noviazgo, pero no, no fue de penalti. Nos casamos en diciembre y mi hijo nació en octubre, 18 de octubre.
(02:30) Jesús Marrone: Sí, pero mientras que no había hijos, ¿cómo eran esos primeros días de ama de casa? ¿Qué es lo que hacías?
(02:35) Yolanda: Uy, una ilusión grandísima, porque yo siempre tuve ganas de ser ama de casa, o sea, que mi ilusión era casarme, tener mis niños y todo eso. Pues muy bien, nada, lo que es normal, te vas a hacer las cosas de la casa, la comida. Aunque mi madre me enseñó, metía la pata algunas veces, porque es lógico, si es ahora y todavía la sigo metiendo algunas veces, pero bien. Muy bien, encantada. Muy bien, muy bien.
(03:06) Jesús Marrone: Porque ese ha sido o era en ese momento tu único trabajo. Tú no tenías un trabajo para otra empresa ni nada.
(03:11) Yolanda: No, no, no, no, no, no, no, no. Yo ese fue el único trabajo, sí.
(03:16) Jesús Marrone: En ese momento, ¿cómo era la tecnología? ¿Tenías frigorífico, tenías lavadora?
(03:21) Yolanda: Sí, todo. Fregaplatos, frigorífico, lavadora, efectivamente, todo, gracias a Dios, porque vamos, eso es… yo no sé qué quitar, porque la lavadora es importantísima, el fregaplatos es muy importante también, en fin, muy bien, muy bien, muy bien. Sí, todas esas cosas sí.
(03:35) Jesús Marrone: ¿Y tenías alguna rutina? ¿Hacías el desayuno a tal hora, luego la comida a tal hora? ¿Cómo era? ¿Te acuerdas un poco cómo era?
(03:42) Yolanda: Sí, eso sí me acuerdo, claro. Sí. Bueno, mientras que yo estaba sola, sola porque papá viajaba, volaba y eso, pues en la comida me levantaba, no tenía prisa, pero yo siempre he sido un poquito madrugadora. Me preparaba mi desayuno y eso, y por la tarde… Y después la comida. También estaba mi suegra que vivía, vamos, no con nosotros, pero vivía en la casa de abajo, y entonces pues me dedicaba mucho a ella, pendiente de ella, todas esas cosas, lo normal, y echaba mucho ratito abajo. Sí, muy bien. Y ya después salíamos, teníamos amigos, en fin. Muy bien, recuerdo muy bonito.
(04:32) Jesús Marrone: O sea, que compaginabas ser ama de casa con también cuidadora.
(04:36) Yolanda: Sí, cuidadora, cuidadora, cuidadora, sí. Se llevó 30 y vivimos 36 años, me parece, sí.
(04:44) Jesús Marrone: Y ella, tu suegra, ¿cómo era? ¿Necesitaba muchos cuidados, se desenvolvía o era muy mayor o cómo?
(04:52) Yolanda: Bueno, al principio siempre estuvo un poquito torpona. Bueno, torpona no me gusta la palabra, vamos, que dependía de un bastón y eso, pero cuando ya empezó a ponerse peor, pues claro, aunque nosotros vivíamos en la casa de arriba y ella tenía un timbre, que si cualquier cosa pasaba, ella nos llamaba. Y además, papá se llevaba mucho tiempo abajo con ella, vamos, que estábamos para ella muy pendientes de ella. Buscamos unas señoras que se quedaban con ella, unas que se quedaban por la mañana. Nunca se quedó sola. Una antes de salir, perdón, antes de entrar una, antes de salir una entraba la otra. Ella nunca se quedó sola. Y de noche tenía otra señora para dormir. Y yo siempre estaba pendiente de lo que tenía que comer, de las medicinas, en fin, pendiente siempre tuvimos que estar. Pero muy bien, muy bien, muy bien. Era un encanto, ella no daba lata ninguna, lo único que pasa es que no se podía mover bien y entonces le ayudaban.
(05:51) Jesús Marrone: Entonces tú estabas en el trabajo de tus sueños, muy bien, simplemente cuidando tu suegra a veces, disfrutando la vida, tu esposo por ahí volando. Pero llegan los niños, se acaba el chiringuito, ¿no?
(06:00) Yolanda: No, ya no es que se acabe… Hombre, un poquito, un poquito menos. Cuando llegaste tú, loco, loco, loco, porque era, aparte de que eras un muñeco, eras un niño muy bueno, buenísimo, un niño buenísimo. Lo único que era que comías mal, pero por lo demás te dábamos mucho mimo, muchas cosas, en fin. No, yo la más feliz del mundo. El mejor regalo que Dios me ha dado han sido mis hijos. El mejor regalo.
(06:30) Jesús Marrone: Pero estabas preparada porque dices que de ama de casa sí te habías preparado, pero para tener hijos no estabas preparada.
(06:36) Yolanda: No. Yo creo que no se prepara nadie para tener hijos, no se prepara, vamos, para tener hijos, para educar los hijos no se prepara nadie, porque la gente te da muchos consejos, te dicen esto, lo otro, pero no, eso tú tienes que vivirlo día a día, porque cada niño es un mundo, como cada persona es un mundo, y no, para eso no estás preparado. Pero vamos, no me agobié, no fue un agobio. Enseguida vino el otro, claro, fueron a los 9 meses ya.
(07:04) Jesús Marrone: Ahí sí hubo más agobio, que había dos, ahí sí.
(07:09) Yolanda: Hombre, sí, ahí había más agobio. A mí había más agobio porque, claro, dos niños pequeñitos, pipí… Antiguamente no había, eso sí noto yo diferencia, porque ahora hay unos pañales, tú le pones al niño, le quitas el pañal, los tiras. Yo los pañales que tenía, los pañales, tuvimos que comprar para secar los pañales, porque eso era horroroso, eso había que lavarlos, hervirlos, en fin, eso sí es trabajo. Y claro, dos niños, dos niños chicos. Sí, eso sí, no eran mellizos, pero se nota, se nota. Pero vamos, no me agobié, tampoco me agobié. Los primeros días sí, los primeros días sí. Porque yo soy de… A mí, tú sabes que a mí me gusta arreglarme muchísimo, que esto, que lo otro, y llegaba un momento que eran las tantas y todavía no me había podido arreglar, porque es normal, es normal. Dos niños chicos, comida, cuando uno está durmiendo, el otro está despierto, en fin. Pero vamos, no me arrepiento para nada.
(08:12) Jesús Marrone: Y entiendo que tenías unas rutinas cuando estabas sin hijos y con hijos ya las rutinas como que se iban un poco al garete, ¿no?
(08:20) Yolanda: Cambia, cambia, cambia, cambia muchísimo, claro. Eso cuando estás tú sin hijos puedes hacer lo que te da la gana, te vas, te vienes, pero ya con los niños yo no los dejaba solos tampoco, como no los dejaba solos. Quiero decir que si queríamos salir o bien se quedaba mi madre o una de mis hermanas, pero vamos, tampoco salíamos mucho, cuando los niños eran muy chicos, muy chicos, tampoco los dejábamos. Y con gente extraña nunca me ha gustado dejarlos, pero no por nada, porque como tenía a mi madre, pues entonces, gracias a Dios, los podía dejar con ella.
(08:45) Jesús Marrone: Sí. Entrando un poco en esas tareas, aunque parezca simple el hecho, por ejemplo, de fregar el suelo, ¿hay alguna técnica, que haces primero…? ¿Cómo es lo mejor?
(08:55) Yolanda: ¿Cómo? No te comprendo.
(08:57) Jesús Marrone: Fregar el suelo, por ejemplo, fregar el suelo, porque las cosas no son tan fáciles como parecen. Tú dices a alguien “frega el suelo” y seguramente lo va a hacer mal. Entonces, ¿cómo es lo óptimo para ti fregar el suelo, por ejemplo?
(09:07) Yolanda: Pues vamos a ver. Yo, en una habitación que voy a arreglar, esta habitación… Yo para mí, eso sí me lo dijo también… Eso fue una de las cosas de mi madre que, cuando me lo decía, pues yo me daba fastidio, y ahora me doy cuenta, ahora me doy cuenta que hago cosas, que hago cosas, decía yo: “pero si esto lo hacía mi madre o mi suegra”. Yo una habitación que hay que limpiar, lo primero que hago es barrerla. Yo barro la habitación, después voy, todo lo que saco de la habitación lo limpio. Eso sí me lo enseñó abuela, todo lo limpio, todo lo limpio y lo pongo en otra parte.
(09:41) Jesús Marrone: ¿Lo limpias, dices, el polvo o cómo lo limpias?
(09:44) Yolanda: El polvo. Yo saco un sillón, lo saco, limpio; saco unos jarros, los saco, limpio, y todo lo dejo en otra habitación. Cuando ya termino, limpio el suelo y cuando está seco, yo soy incapaz de meterme en una habitación que esté mojada porque pienso que esos pies que están sucios vuelven a manchar. Esa lucha la tengo yo con todo el mundo. Que vienes del trabajo a casa, pues lo meto y ya está.
(10:08) Jesús Marrone: Sí, sí.
(10:10) Yolanda: Y la rutina es esa. Pues, claro, cuando los niños… Levantarte temprano, le tienes que dar de desayunar a uno. Cuando te tenía que llevar a la guardería, tenía una tía, una tía nuestra, Tita Lolichi, una hermana de papá, de abuelo, que se quedaba con el chico mientras que yo iba, porque de momento no tenía muchacha en ese momento. Llevar al chico a la tía, a la guardería, y al otro se tenía que quedar con él, porque yo solo nunca, nunca. Eso es un peligro grandísimo. Los niños solos son peligrosísimos, sí.
(10:40) Jesús Marrone: Sí. Entonces comentas que tenías a veces asistenta que te ayudaba.
(10:45) Yolanda: Sí, tuvimos una muchísimos años, ya cuando… no me acuerdo qué edad teníais, pero Inés, lo que pasa es que se ve que venía más tarde, porque Inés se llevó aquí 14 años, era buena de siempre.
(11:00) Jesús Marrone: ¿Y en qué te ayudaba?
(11:02) Yolanda: Pues mira, era en todo. Ella era la que arreglaba la casa, ella hacía la comida, ella también se metía en la cocina porque le gustaba mucho la cocina, se metía en la cocina y porque además era muy lista. Y nada, en lo que es la casa, en todo ayudaba. Y ya después, cuando empezó a ponerse la nona más torpe, pues entonces después se iba con ella, se quedaba con ella hasta que llegaba la otra chica que venía a las 6 de la tarde. Le bajaba la comida, en fin, sí, una ayuda grandísima que tuve con ella. Sí, una ayuda muy grande.
(11:46) Jesús Marrone: De esa asistenta hay una anécdota muy buena sobre la casera, no sé si la recuerdas.
(11:52) Yolanda: Sí, pero eso no se lo va a creer nadie.
(11:55) Jesús Marrone: Pero puedes contarlo, lo puedes contar. Bueno, para hacer contexto, en los años 80 había un anuncio que había un torero y el tío estaba un poco acojonadito. Entonces, para no torear, dice el tío: “Voy a pedir casera, que como aquí no hay, pues me voy”, porque el eslogan de casera era “Si no hay casera, me voy”. Pero entonces alguien conseguía la casera al torero, el torero al final tenía que torear un miura y bueno, ese era el anuncio. Y entonces pasó una cosa en casa.
(12:20) Yolanda: Sí. Pero no fue esta, sino fue antes de encontrar a esta chica, que una estaba comiendo, me aparece por el cuarto este, me dice: “¿Y la casera?”. Digo: “No, casera no hay”. Efectivamente, nosotros con casera comemos poco, vamos, por decir nada. Y le dice: “Entonces, ¿qué beben?”. Digo: “Agua”. Y no me dijo nada, pero se fue. No me dijo “me voy”, porque parece un chiste, pero se fue y no vino más. Vamos, tal como cuento, pero lo que te digo es que no creo que se lo crea nadie, pero es verdad.
(12:55) Jesús Marrone: Bueno, menos mal que fue en los años 80 porque hoy igual te hubieran denunciado por acoso o algo así por no tener casera. Claro, menos mal. Entonces los hijos se hacen mayores y se van. Entonces, en ese momento, ¿cómo cambia tu rutina? Ya entiendo que a lo mejor no tienes, no necesitas tanta ayuda en casa, o cómo.
(13:10) Yolanda: No, ya no necesito tanta ayuda en casa, la necesito en el coco. Porque el nido vacío, hay quien le da mucha alegría. A mí no. A mí no. Eso de que se hayan ido tan lejos… Mira, yo decía: “Bueno, de dos por lo menos me quedará uno”, pero es que de dos no me queda ninguno. Comprendo que ahora mismito con estos inventos de hoy día es una maravilla porque nos estamos viendo prácticamente un día sí, un día no, hablando aunque sea tonterías, pero estamos por el WhatsApp. Pero no están en casa y eso se echa mucho de menos. Vamos, yo no lo llevo bien, y ha llovido, ¿eh? Y ha llovido. Son muchos años, son muchos años. Pero bueno, ¿qué se le va a hacer? Es por el bien de los dos.
(14:05) Jesús Marrone: Entonces comentaste antes que tu madre te decía cómo hacer las cosas y tal.
(14:10) Yolanda: Sí, claro.
(14:11) Jesús Marrone: Entiendo que en la época de tu madre también había lavadora y tal, o ella…
(14:15) Yolanda: Sí, también. Sí, sí, sí, sí, sí. Lavadora y automática, porque mi padre era de los primeros que, en cuanto salía al mercado, lo compraba. Tú sabes que era un novelero. Y lo primero, la lavadora. No se me olvida. Era una computadora, vamos. Eso era una cosa que no cabía en el cuarto de la lavadora de la… una grandísima. Sí, sí.
(14:37) Jesús Marrone: Bueno, he conocido en casa de mi abuela unas pilas para lavar.
(14:41) Yolanda: Sí, de piedra, color de barro, tremendamente grandes, que eso sí que era trabajar. Hoy día ya el ama de casa no es nada comparado con eso. Eso tenían que lavarlo a mano, exprimirlo, que yo no sé qué sería, pero exprimirlo en unas cosas horrorosas. Pero ya en casa de mis padres no. Ya mi madre tenía lavadora. Primero una Bru de esas que era redonda, en fin, dando vueltas siempre, y ya después una lavadora automática. Pero vamos, me explicaba cosas, tampoco era que me ponía a lavar, me explicaba cosas y eso. En fin, bien.
(15:10) Jesús Marrone: ¿Y tienes algún consejo hoy en día para lavar la ropa? ¿Cómo es lo que haces, cuál es tu táctica?
(15:15) Yolanda: Oh, yo soy un poquito chocante para lavar la ropa. Yo siempre todo separado por colores. Si hay algunas que tienen muchos colores, les echo una… ay, ¿cómo se llama eso? Los polvos mágicos, ¿no? Un trapito que venden, una toallita que venden, de un color, que tú la metes y se lleva los colores. Porque, por ejemplo, tengo cosas que son de diferentes colores, entonces eso… y si suelta el rojo, se lo come la toallita esa.
(15:40) Jesús Marrone: Ah, la compras en Mercadona. Bueno, marca se puede decir.
(15:44) Yolanda: Sí.
(15:45) Jesús Marrone: Pero es para la ropa blanca, entiendo.
(15:47) Yolanda: Sí.
(15:48) Jesús Marrone: ¿Y cómo sabe la toallita qué se tiene que quitar? Porque es una mancha de color, ¿no?
(15:52) Yolanda: Claro, porque si tú metes y el color que más se despinta un poquito es el verde, la toallita te sale verde. Ah, sí. Porque yo tengo… hay veces que tengo muchas ropas que no merece la pena lavar para una sola prenda, entonces meto las toallitas, meto tres toallitas y jamás, jamás se me ha emborronado un color. Eso jamás. Y después la ropa blanca de los paños de cocina y eso los pongo solos, antes a hervir, vamos, los pongo en un cacharro con agua, perborato, en fin, agua hirviendo para que suelten la suciedad.
(16:25) Yolanda: Y ahora tengo mucho tiempo para todo. Ahora me da tiempo. Bueno, prácticamente tampoco te creas que tengo tanto tiempo, porque los lunes vamos a Pilates. Ya cuando llego de Pilates son las 11 de la mañana, entre que tengo que comprar, cuando me doy cuenta es la hora de comer. Los martes estoy de voluntaria en Madre Teresa de Calcuta, que tengo que estar allí a las 10 de la mañana hasta la 1:30. Los miércoles tengo Pilates otra vez, el jueves es el día libre, pero vamos, suelo irme a cualquier sitio o voy a los gitanos, perdona, o voy a cualquier sitio siempre. El viernes tengo la adoración perpetua, que voy de 7 a 8 de la mañana, y a las 9:30 tengo que ir al corte.
(17:19) Yolanda: El sábado viene la muchacha, porque ahora tengo una muchacha que me viene una vez en semana y nada más que puede el sábado, y bueno, me merece la pena esperar el sábado. Total, viene y se va tempranito, me da tiempo a todo. Y el domingo es día libre, hago lo que quiero durante toda la semana, pero vamos, en fin, que ahora, aunque parezca mentira, se me van los días que da pena cómo se van los días, pero bueno.
(17:45) Jesús Marrone: Y aparte de esa planificación diaria, ¿también haces algo cada semana, haces una cosa, o cada mes, una vez al mes haces cosas así, o no? ¿O va surgiendo?
(17:52) Yolanda: Efectivamente, va surgiendo. Ahora también voy por las tardes el jueves con una tía, mi tía que tengo, que es mayor, y bueno, mayor de años que tiene, pero el espíritu como si tuviese 20, porque no hay quien le gane. Y los jueves nos vamos al círculo, que está apuntada en un círculo que hay aquí cerca de casa, y nos vamos a jugar las cartas. Ayer, por ejemplo, que estaba el día bueno, porque está lloviendo mucho, pues me llamó: “Vente a jugar las cartas”. Son 5 minutos, bueno, yo creo que son 3 de aquí de casa allí, y estuvimos jugando las cartas, y muy bien. Eso una vez en semana juego a las cartas. Y eso por las tardes. Por las tardes voy siempre a misa, en fin. Tengo la vida muy ocupada. Sí, sí, sí. Me distraigo. Sí, me distraigo. No me importaría tener más.
(18:38) Jesús Marrone: Has mencionado antes el Mercadona. ¿Dirías que es el supermercado favorito del ama de casa española?
(18:45) Yolanda: Sí. El mío, desde luego. A mí me gusta mucho. No sé por qué. Mira, porque los productos de marca Mercadona, aparte de que para mí son muy buenos, yo no los veo caros para lo buenos que son. Para lo buenos que son yo no los veo caros. Y ya me acostumbro, y como tienen de todo, hay de todo. No es decir, a mí no me gusta ir a un sitio a comprar una cosa y a otro a comprar otra. No. A no ser que no lo tenga Mercadona, aquello que yo voy buscando, pero para mí lo tiene todo. Voy a tiempo, voy, pum, en un momento. Y además, nosotros somos muy rapiditos en el supermercado.
(19:25) Jesús Marrone: Claro, porque entiendo que cuando empezaste ibas a la pescadería, a la carnicería, al ultramarinos, y entonces recorrías toda la isla.
(19:32) Yolanda: No, no, pero yo sigo yendo a mi pescadería. Yo, de pescado, me gusta el pescado de aquí, del mercado, y a la carnicería voy allí. Vamos a ver, en Mercadona hay cosas que compro, que es sólo el jamón de pavo y dos tonterías de esas, pero cuando quiero carne diferente y cosas así, voy a la carnicería y a la pescadería. Mercadona algunas veces, pero vamos, voy más al mercado, me gusta más el mercado. Ah, y la frutería, por supuesto, la frutería, mi frutería. Vamos, la frutería a la que voy siempre. Si no lo encuentro, voy a otra, pero no dejo de ir allí, no. Eso sí es lo único que yo no… a no ser que tenga una emergencia y lo tenga que comprar, pero me gusta más de frutería.
(20:25) Jesús Marrone: ¿Qué tareas de ama de casa te gustan más?
(20:28) Yolanda: La cocina. La cocina es que me encanta, me encanta, me encanta. Y la repostería, ya más no la como porque no puedo, pero me gusta muchísimo la cocina, me gusta mucho. Además es que la cocina me distrae. Fíjate tú, somos dos gatos que comemos cualquier cosa, cualquier cosa. Bueno, jamás me acuesto sin saber lo que voy a comer al otro día, si tengo que sacar del congelador, si tengo que ir a comprar, en fin, es una cosa que… Porque claro, como estoy todo el día, no puedo estar un día cocino mucho y otro día no. Ya voy congelando y congelo mucho. Sí, congelo de todo, hasta los bizcochos.
(21:08) Jesús Marrone: ¿Y la receta te la acuerdas o tienes una lista ahí?
(21:12) Yolanda: No, cada día me acuerdo menos. Cada día me acuerdo menos. Lo tengo todo apuntado, todo apuntado. Procuro pensar, pero al final tengo que mirar la receta, porque puede ser que le eche algo que no es, perdón, al revés, que le falte algo. En fin, tiene que ser una cosa muy simple para que yo me acuerde, pero sí, todo lo tengo apuntado, porque uf.
(21:33) Jesús Marrone: ¿Y qué tareas te gustan menos?
(21:36) Yolanda: Limpiar polvo. Eso no me gusta nada. Me encanta ver la casa limpia, recogida. Los tiestos los odio, pero limpiar polvo… Hombre, hay que limpiarlo, pero no es una cosa que me guste. No, no, no me gusta, no.
(22:00) Jesús Marrone: Pasamos a la sección del programa “El rincón del espectador”, donde las decenas de seguidores hacen sus preguntas. Aquí va una: Ambrosio Mayordomo dice: “¿Sientes que tu trabajo está valorado?”.
(22:12) Yolanda: Yo creo que no. Creo que el ama de casa no, no. Porque nadie llega y dice: “Uy, qué casa más limpia, uy, qué bien está recogido”. No, nadie, no, no, no, no, no. Pero bueno, a mí me da igual, yo veo que me gusta y lo hago. Pero valorado… creo que todas las amas de casa van a coincidir conmigo.
(22:40) Jesús Marrone: Y aparte, hay gente que ha demandado si el ama de casa debería recibir un sueldo, debería recibir jubilación. ¿Tú qué opinas en ese aspecto?
(22:50) Yolanda: Pues sí. Bueno, un sueldo… pero jubilación sí. Pero bueno, y si tú te jubilas, ¿qué, te mandan a otra a tu casa? No puede ser. Efectivamente, las amas de casa no nos jubilamos. No nos jubilamos porque el papá se jubiló y no tiene nada que ver lo que hace con lo que hacía. Yo no. Yo empecé como ama de casa y me moriré como ama de casa.
(23:19) Jesús Marrone: Claro. Entonces te iba a preguntar si te ves en este oficio hasta que te jubiles. La pregunta es hasta que pases a mejor vida.
(23:26) Yolanda: Efectivamente, efectivamente.
(23:30) Jesús Marrone: Y por cierto, ¿en el cielo te ves como ama de casa o prefieres hacer otra cosa ya?
(23:36) Yolanda: No, en el cielo no me veo de ama de casa porque allí tiene que haber mucha gente más joven que yo, ¿no? Allí me veo, me veo con mis padres, me veo en un… no sé, como en un paraíso, que allí no se hace nada. Tendremos que comer y dormir, pero me veo como un… yo lo tengo como un campo, pero todo bonito, todo el sol siempre, en fin, una cosa muy bonita. Sí, sí, tengo yo mucha fantasía con eso.
(24:05) Jesús Marrone: Sí, pero cocinarás, ¿no?, en el cielo.
(24:08) Yolanda: Bueno, si me dejan. Sí, si me dejan, sobre todo bizcocho. Bizcocho todos los días, todos los días bizcocho. Sí, sí, sí, sí, sí.
(24:20) Jesús Marrone: ¿Algún mito o cosas que no conozcamos de tu trabajo?
(24:24) Yolanda: ¿Mito?
(24:25) Jesús Marrone: Mito es algo que no es cierto, algo que…
(24:28) Yolanda: Ya, ya.
(24:29) Jesús Marrone: Que la gente en general diga: “El ama de casa seguro que da dos trapazos y luego se va por ahí”, cosas así. La percepción de la gente que tú veas que no, que no es así, que son muchas horas de trabajo, o “esto parece fácil pero es muy difícil”. A eso me refiero.
(24:43) Yolanda: No, muy difícil no es. Por lo menos para mí no es muy difícil, porque yo, vamos, ya te digo, me da tiempo a hacer todo, todo. Lo que yo nunca hago nada es por las tardes, a no ser que no tenga más remedio. Por ejemplo, si tengo que planchar, sí plancho por las tardes, pero cada vez plancho menos porque somos… vamos, ya te digo. Pero difícil no es, porque todo es… Tú si hoy has limpiado esto, pues no vas a limpiar esto lo mismo mañana, limpias otra cosa, en fin.
(25:12) Yolanda: Y que sí, que yo por ejemplo salgo a la calle, aquí al lado de casa hay un restaurante, y vuelvo de Pilates y todo eso, y todavía la veo sentadilla. Siempre pienso: “Bueno, ¿y cómo hace las cosas de la casa? ¿Se levantará a las 5 de la mañana?”. Porque yo que me levanto tempranísimo hago muchas cosas, pero yo no podría estar toda la mañana allí. Pero bueno, cada uno en su casa, eso igual. Las señoras que viven en el bar tampoco se está mal, ¿no? No, no se está mal para nada, pero vamos, yo claro, yo tengo otro carácter, no podría estar todo el día allí sentada, no. Pero mito, no.
(25:52) Jesús Marrone: ¿Usas la inteligencia artificial?
(25:56) Yolanda: Bueno, sí, un poquito. Pero muy poquito. Sí, de vez en cuando. Sí. Mira, ahora ayer lo hice, que me hice un análisis, le pregunté dos o tres cosas, el régimen de comida le he preguntado. Sí, poco, pero sí.
(26:15) Jesús Marrone: Está bien. Por ejemplo, dices: “Oye, tengo una zanahoria, un tomate, ¿qué hago?”, y te da ideas para variar, ¿no?
(26:20) Yolanda: Efectivamente, efectivamente. El otro día también le pregunté por un bizcocho de coco que quería yo hacer y también me dio una idea. Lo que pasa es que yo leo mucho… bueno, no es que lea yo mucho, quiero decirte que si voy a hacer un bizcocho de coco me meto en siete recetas y después me quedo con lo que me compensa a mí, ¿comprendes? Sí, está muy bien, está muy bien, está muy bien, sí.
(26:45) Jesús Marrone: ¿Qué es lo que más orgullo te da de tu profesión?
(26:49) Yolanda: ¿De mi profesión?
(26:51) Jesús Marrone: De ser ama de casa, ¿qué es lo que más orgullo te da?
(26:54) Yolanda: Bueno, el orgullo más grande que tengo es haber tenido hijos, haber tenido mis hijos, claro.
(27:00) Jesús Marrone: Sí, pero eso es como mujer. Como ama de casa, en decir, como tú decías, tener la casa limpia o cocinar y que disfruten la comida, no sé.
(27:08) Yolanda: Eso sí, efectivamente, eso sí, que disfruten la comida, sí. Eso cuando hago las cosas me encanta que, hombre, salgan bien, porque claro, cuando van a venir, pues lo que más me gusta es preparar las cosas y esto, y para mí es un orgullo, claro, lógicamente. A mi nieto, estas Navidades… Yo compro el pan en una panadería que es de toda la vida. Yo no sé, el otro día dijeron los años que tiene esa panadería y es pan de verdad, no es pan congelado. Y lo que me dijo Isan dice: “Abuela, es que este pan está tan bueno que te agradezco que me lo hayas comprado”. Pues eso siempre te da alegría, ¿no? De que tú intentas hacer las cosas lo mejor posible, pero que por lo menos te reconozcan que… Y sí, me hizo mucha gracia. “Abuela, qué bien que me lo hayas comprado”. Sí, muy gracioso, sí.
(27:55) Jesús Marrone: Por cierto, a la hora de comprar, cuando vas a, por ejemplo, la pescadería que has comentado antes, ¿tú tienes una lista o tú ya con tu experiencia ves el pescado y dices: “Este es el bueno y este hombre me intenta timar”? ¿Cómo es ese proceso?
(28:08) Yolanda: Hombre, yo voy a un sitio muy bueno de pescado, ¿no? Entonces, yo no… a no ser que lleve algo pensado, voy siempre a ver qué es lo mejor que hay. Vamos, lo mejor que hay, quiero decir, en el sentido de que tú no dices “voy a ir por esto y lo otro”, a no ser que diga “voy a hacer un arroz caldoso, mira, necesito esto y esto”, sí. Pero voy sin ideas, y el mercado lo que tiene de bueno es que te da muchas ideas, porque tú ves cosas que dices: “Uy, mira, este pescado que hace tiempo que no lo compro”, o “mira esto y hago un arroz”, los calamares, en fin. O voy pensando en pijotas y después me traigo acedías porque no me gustan las pijotas y me compro las acedías. Eso para el mercado. A no ser que lleve algo preparado para hacer la comida, nunca llevo lista.
(28:52) Jesús Marrone: ¿Y tú has elegido esos establecimientos por qué? ¿Porque eran más baratos, trataban mejor, los productos eran de más calidad?
(28:58) Yolanda: Más calidad. Porque precisamente la pescadería esa no es barata, pero bueno, para dos cosas que comemos, merece la pena. Para dos que somos, pues prefiero un buen pescado, que no un pescado regular. La carnicería también es muy buena, y la frutería a la que voy también me gusta muchísimo. O sea que sí, sí, sí.
(29:17) Jesús Marrone: ¿Y tú les preguntas a esos vendedores si te recomiendan algún producto, algún pescado, alguna carne específica?
(29:23) Yolanda: No, no. Ah, bueno, al carnicero, por ejemplo, el otro día que compré rabo y entonces le quería echar, porque eran pequeñitos, la verdad es que el rabo era pequeñito. Entonces le dije: “Mira, es muy chico”. Y entonces me dijo él: “Puedes echarle esta carne que se parece mucho y te viene muy bien, te da buen sabor”. Pero en la pescadería nunca le he preguntado, no.
(29:50) Jesús Marrone: ¿Soñabas de pequeña con ser ama de casa?
(29:53) Yolanda: Por supuesto, eso lo tenía yo desde chiquitita. Eso, vamos, yo decía casarme y me imaginaba… y no sabía yo lo que venía detrás, pero de chiquitita siempre, siempre, qué cosa de casarme, de tener niños. Eso era para mí. Yo creo que en mi época es diferente a la época de ahora.
(30:12) Jesús Marrone: ¿Por qué?
(30:13) Yolanda: Yo creo que las niñas de mi edad todas soñábamos con lo mismo. Tener tu novio, en fin. Sí, sí, eso sí. Muy gracioso. Sí, sí, sí, sí, sí.
(30:25) Jesús Marrone: ¿Manejas bien el estrés o alguna vez piensas en renunciar como ama de casa?
(30:30) Yolanda: No, qué va. No, no, no, no. Nunca, oye, nunca lo he pensado ni he pensado “esto qué pesadez, todos los días lo mismo”, no. Porque francamente todos los días es lo mismo: te levantas, desayunas, recoges la cocina, recoges la casa, te vas a Pilates, vuelves, te duchas, la comida, la merienda, en fin, y la cena. Pero no, no, no, no, no. Porque yo venía para ama de casa. Yo soy una que venía para ama de casa.
(31:05) Jesús Marrone: ¿Y has pensado, por ejemplo, en, no sé, si tienes una Roomba para el polvo del suelo…?
(31:10) Yolanda: No, no, no, eso no lo tengo, no. Eso no me convence.
(31:15) Jesús Marrone: ¿Por qué?
(31:16) Yolanda: Yo qué sé, porque mira, a los rincones no llega. Tengo una aspiradora que me gusta mucho para las alfombras, que ya las alfombras las estoy quitando, porque con la edad ya hay que tener poca alfombra, ¿eh? Y las poquitas que tengo, les paso la aspiradora. Y no, nunca me la he comprado.
(31:34) Yolanda: Hay cosas como la freidora de aire. No me ha dado nunca por la freidora. Sí, de hecho tuve una que me regaló Hugo y no me convencía. Yo, para dos cosas que frío, las frío en mi freidora de la que tenemos.
(31:50) Jesús Marrone: Por ejemplo, y siguiendo con el polvo, que veo ahí un cuadro: ¿tú retiras el cuadro, limpias el polvo por detrás?
(31:56) Yolanda: Sí, sí. Una vez en semana, a la habitación que le toque. Vamos a ver, porque la casa esta es muy grande, y ya te digo que el sábado viene la chica, y entonces entre las dos… pero vamos, más bien ella, las cosas como sean. Al principio la ayudaba yo más, ahora cada vez me estoy escaqueando más, porque yo cojo lo más delicado, las figuritas que tengo, que no quiero que se vayan a romper, cosas así más delicadas. Pero sí, sí, lo quito, lo quito, sí, claro.
(32:28) Jesús Marrone: Y ahora mismo no dices: “Qué montón de figuritas tengo, voy a quedarme con la mitad, así limpio la mitad solo y las otras las regalo o las vendo”.
(32:36) Yolanda: De momento no. De momento no. Tantas, tantas tampoco son. No son demasiado. Tal como lo tengo me encanta. A mí es que mi casa me encanta, sí. Entonces no, de momento no.
(32:56) Jesús Marrone: ¿Cómo ves esta profesión en el futuro? ¿Cómo crees que será esto?
(33:01) Yolanda: Oh, yo me imagino que la gente más joven es más lista. Y entonces, a mí la pena que me da de la gente joven es lo mal que van a comer, porque hoy día se tira de mucha comida de lata, mucha comida prefabricada, y eso, quieras que no, está bien por un día, pero… no.
(33:20) Yolanda: Actualmente, como suelen trabajar los dos, voy a decir, los dos, hombre y mujer, es lógico, es lógico. De hecho, hace poco vi una noticia sobre el Mercadona que ya casi creo que vende más comida precocinada que producto natural, por así decírtelo. Porque claro, llega uno trabajando, va del trabajo al supermercado a comprar casi la comida del día siguiente, casi, porque no hay tiempo. No hay tiempo.
(33:45) Jesús Marrone: Eso a lo mejor, si se masifica el teletrabajo en todos los puestos digitales, en alguien que esté tecleando en el ordenador, pues va a ayudar bastante, creo yo. Porque claro, si está en tu casa, por lo menos te puedes hacer una pasta, ya no la compras hecha, que tendrá sus conservantes y eso, sino que ya es un poco mejor, vamos.
(34:03) Yolanda: Sí, sí, sí, claro, claro. El teletrabajo es bueno en eso. Y es lo que tú dices, trabajando los dos es que es imposible, es imposible. Porque es que además tampoco tiene por qué uno dedicarse a alimentar al otro, no. Eso es así, porque lo de la casa es lo de menos, porque la casa tú buscas a cualquiera que te lo puede hacer. Hombre, también puedes buscar quien te haga la cocina, pero vamos, también tienes que tener una cartera que no veas. Pero la casa, por una vez en semana que se le dé un poquito, ya está.
(34:36) Jesús Marrone: Por ejemplo, antes que te he preguntado sobre los mitos o cosas que no conocemos de tu oficio, me he acordado ahora mismo de lo de cuidadora. Claro, que el ama de casa se piensa que es tal… Bueno, en la generación de tu época, además, normalmente el hombre envejece peor que la mujer, la mujer es más activa, entonces al final la mujer también, además de ama de casa, termina siendo cuidadora.
(34:59) Yolanda: Sí.
(35:01) Jesús Marrone: Hablando de cuidadora, entonces, ahora se está empezando a desarrollar robots que ayudan en la casa, que limpian, que cocinan, que cuidan a alguien.
(35:09) Yolanda: Sí, lo he visto, sí.
(35:11) Jesús Marrone: ¿Tú crees que lo llegarás a ver tú, lo llegarás a utilizar, o igual no, o igual es muy pronto?
(35:16) Yolanda: No, yo creo que no, no lo sé. Pero como esto va que se las pela corriendo… Yo creo… no lo sé. Antes, antiguamente, las cuidadoras… más dices tú “antiguamente”, porque claro, las mujeres no trabajaban como trabajan ahora y tenían que estar cuidando a sus padres, cuidando a sus suegros, pero hoy día no, no se puede. Tienes que ponerte una persona o cualquier cosa. O sea, que todo está cambiando, pero vamos, lo veo normal. Lo veo normal porque lo que no te puede hipotecar la vida es ningún hijo, eso desde luego. Así que no, lo veo normal.
(35:59) Jesús Marrone: A la hora de poner el fregaplatos, ¿tienes alguna técnica especial?
(36:03) Yolanda: Lo pone papá. La técnica especial es que yo le dejo los platos allí y los enjuago y él los pone y él los quita, porque francamente lo pone mejor que yo. Lo pone todo mucho más ordenado que yo. Yo soy un poquito más loca, ¡ja!
(36:20) Jesús Marrone: Bueno, o sea, que has delegado esa tarea en él.
(36:23) Yolanda: No, no, ha querido él. Él la ha cogido, sí. Yo no he dicho nunca que yo sepa, ya llevamos tanto tiempo que… pero siempre, siempre, desde que está aquí en casa, ya se retiró, pues siempre. Sí, he delegado totalmente, claro.
(36:41) Jesús Marrone: Y aparte de fregaplatos, ¿alguna vez friegas algo?
(36:45) Yolanda: Sí.
(36:46) Jesús Marrone: ¿El qué y por qué?
(36:48) Yolanda: Pues mira, friego las sartenes para que no se estropeen. Las sartenes las friego yo con una esponjita. Bueno, tengo unas sartenes que da gusto, no se pega nada. Sí, sí, porque es que después hay que fregar los quemadores, hay que fregar la encimera, todo eso. Algún plato muchas veces también frío algunas veces. No me disgusta fregar, ¿eh? No es una cosa que me disguste a mí fregar. No, no, no me disgusta. Pero vamos, friego poco, pero algo friego, sí. Ahora, las sartenes siempre.
(37:20) Jesús Marrone: ¿Y tienes alguna técnica especial para fregar o cómo te gusta?
(37:23) Yolanda: Bueno, una técnica normal, como todo el mundo: el estropajo, un poco de jabón y mucho aclarado de agua. Bueno, mucho jabón tampoco, que después se hace mucha espuma. Normal, como todo el mundo, sí. Vamos, friego… Yo no friego con el chorro puesto todo el tiempo. Yo lo lavo bien y después lo enjuago muy bien. Pero eso de con el chorro abierto tirando agua, no. Porque ahora está lloviendo mucho, pero hace dos años me parece que íbamos a tener sequía.
(37:51) Jesús Marrone: O sea, que reciclas.
(37:53) Yolanda: Sí, todo, todo. Reciclo, sí, reciclo.
(38:00) Jesús Marrone: Bueno, y a la hora de lavar la ropa, luego, ¿qué haces? ¿La tiendes, tienes secadora?
(38:05) Yolanda: No, la tiendo, la tiendo. Ahora que está lloviendo, la dejo aquí en casa y con la calefacción se seca. Si tengo más ropa y eso, la llevo a la azotea. No. Secadora tuve una vez, la lavadora-secadora, pero no. Teniendo esa azotea tan linda, no me convenció. Así que no. Pero vamos, se seca estupendamente tanto en la azotea como ahora que está lloviendo, que está diluviando aquí.
(38:36) Jesús Marrone: ¿Y planchas o ya con el secado solo?
(38:39) Yolanda: Sí, plancho. Lo que pasa es que, claro, cada vez tenemos menos plancha, porque las sábanas… Pero vamos, lo normal, ¿no?, los paños de cocina y eso, no. Yo plancho las sábanas, las camisas, las camisetas, las camisas mías, en fin, cosas normalitas. Por mucho que tú las estires siempre se quedan un poquito arrugadas. Total, tengo mucho tiempo, todas las tardes tengo tiempo para hacer cosas, así que…
(39:10) Jesús Marrone: Bueno, a la hora de gestionar la economía doméstica, ¿cómo lo hacéis? El señor te da una parte del dinero y dice: “Esto te gastas”, ¿tú te gastas más porque es necesario? ¿Hay lucha ahí o no?
(39:20) Yolanda: No, no. Aquí no hay ni tuyo ni mío. Aquí es todo de los dos y yo gasto lo que yo quiero, ¿no?
(39:27) Jesús Marrone: ¿Y nunca se queja la dirección?
(39:30) Yolanda: No. La dirección nunca se ha quejado. Dice que lo llevo muy bien, porque un día me preguntó alguien y dijo papá: “No, no, es que ella lo lleva muy bien”. No me acuerdo quién comentó eso. Nunca, nunca, nunca en la vida, los años que llevo, que son 49 años casados, nunca se queja la dirección.
(39:52) Jesús Marrone: Y el tema de la sábana, de atender la cama, que es algo que normalmente a nadie le gusta, ¿tienes alguna técnica especial o simplemente…? Porque yo es que el otro día vi a un japonés que hacía la cama y parecía que estaba haciendo kung-fu.
(40:05) Yolanda: No, no, no, a eso no llego yo. Tradicional, tradición como todo el mundo, vamos. Hasta ahí no llego.
(40:15) Jesús Marrone: ¿Qué le dirías a un incauto que quiere comenzar en esta profesión?
(40:19) Yolanda: ¿La mía, la de casa?
(40:21) Jesús Marrone: Sí.
(40:22) Yolanda: Yo que para adelante, adelante. Hombre, yo me he ido muy bien, gracias a Dios no me puedo quejar, no me puedo quejar de nada. Así que yo, para adelante. Muy bien, muy bien.
(40:38) Jesús Marrone: Si pudieras volver atrás, ¿hubieras dicho “sí, me ha gustado ser ama de casa, pero me hubiera gustado complementarlo con algún trabajo paralelo”? ¿Has tenido algún trabajo paralelo?
(40:49) Yolanda: Sí. Bueno, yo tuve una tienda de ropa. Pues sí, fue unos pocos de años, lo que pasa es que el tiempo vuela, unos cuantos años. Eso me encanta, eso me encanta, tener un trabajo así. Sí, la tuve un tiempo, es que no me acuerdo cuánto, pero sé que sí. Pero papá se destinó a Sevilla, nos tuvimos que ir y la quité con pena de mi corazón. Sin embargo, ahora disfruto muchísimo en Madre Teresa, que estoy de voluntaria, porque tenemos mercadillo los martes y allí, para vender cosas, vamos, me encanta, me encanta, lo paso muy bien. Pero sí, sí, lo que tú dices, sí.
(41:29) Jesús Marrone: ¿Cuándo es ese mercadillo, cómo va lo de Madre Teresa?
(41:33) Yolanda: El mercadillo de Madre Teresa… Tenemos, los lunes, personas que van y se les da ropa, se les da comida, en fin, todo eso es gratis. Y después, el martes por la mañana está abierto y los miércoles por la mañana está abierto y por la tarde. Miércoles está abierto mañana y tarde, y los martes solamente por la mañana. Entonces, allí te cuesta todo a precio, vamos, tirado, y con ese dinero se ayuda a muchísimas personas, pero muchísimas personas. Es que la gente no sabe a la cantidad de personas que se les ayuda, porque es que necesitan muchas cosas y claro, el dinero no te cae de los árboles, y para poder darle a la gente tenemos que tener, porque el local hay que pagarlo, la luz hay que pagarla. Que mucha gente dice: “Ay, es que este dinero se…” Y todas las que estamos somos voluntarias, allí no cobra nadie nada, todas voluntarias.
(42:25) Jesús Marrone: ¿Y dónde está?
(42:27) Yolanda: En la calle San Rafael, aquí en San Fernando.
(42:31) Jesús Marrone: ¿Qué número, sabes?
(42:33) Yolanda: Sí, 46, sí.
(42:35) Jesús Marrone: Muy bien, así lo sabe el que esté interesado.
(42:38) Yolanda: Sí, sí, porque es que es una labor… Es que además merece la pena, ¿eh? Porque hay ropas que, bueno, están nuevas, que tú dices: “Pero si esto está nuevo”. Sí, sí, sí, sí, nuevo. Y muy bien, muy bien, vamos, muy bien.
(42:55) Jesús Marrone: ¿Cómo nos conocimos?
(42:57) Yolanda: Pues mira, nos conocimos un 18 de octubre a las 2:30 de la mañana.
(43:02) Jesús Marrone: ¿De qué?
(43:04) Yolanda: Te conocí yo antes que tú a mí, a las 2:30 de la mañana.
(43:08) Jesús Marrone: Buena hora.
(43:10) Yolanda: Buena hora, sí. Me llevé de parto todo el día, desde por la mañana hasta esa hora. Muy buena hora, muy bonito. Bueno, muy bonito… muy bonito no era. Naciste muy blanco, sin pelo, pero muy bueno, buenísimo. No te escuché llorar nunca, vamos. No te escuché llorar nunca esa noche, quiero decirte. Un niño, vamos, un niño muy gracioso. Sí, ya después ya te escuché. Sí, así nos conocimos, así a esa hora.
(43:45) Jesús Marrone: ¿Tienes algo más que añadir?
(43:48) Yolanda: No, darte las gracias por todo.
(43:52) Jesús Marrone: Por supuesto.
(43:54) Yolanda: Por todo, por todo. Y espero que esto haya salido bien.
(44:00) Jesús Marrone: Seguro que sí, seguro que sí. A algún incauto que nos esté escuchando, si le ha gustado este programa, que no dude en compartirlo, y si no le ha gustado, que también lo comparta, que seguro que a alguien le gusta o saca algún truquillo para ser ama de casa, aunque sea parcialmente. Y el que quiera participar, pues que me escriba Jesús Marrone por LinkedIn y nos ponemos a hablar sobre de qué va su trabajo. Hasta pronto.
(44:20) Yolanda: Adiós, precioso.